FOTOS Y REPORTAJES DE CIUDADES DE EL SALVADOR

Inicio

Fiesta Patronal en Honor a la Virgen del Rosario

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2011 a las 6:00


Procesión desde el Templo del Sector 1

 

Con profunda devoción y hermandad se vivió en el Cantón El Rosario de Tonacatepeque la fiesta patronal en honor a la Virgen del Rosario, actividad que la Iglesia Católica celebra el 7 de octubre y que en este lugar se conmemora en la primera semana del mismo mes; los feligreses se prepararon desde meses atrás para dar a esta fiesta la trascendencia que merece, iniciando con rezos del Santo Rosario en diversas viviendas de la comunidad y luego un novenario con actividades tradicionales en las que se comparte en familia y comunidad.




Las actividades iniciaron el pasado 30 de septiembre, en diversas viviendas se veneraba a la Virgen, Patrona del cantón, estas fueron acompañadas por reparto de atol, desfile de candidatas, elección y coronación de la Reina de la Fiesta, celebraciones de la Santa Misa, carreras de cinta, el palo encebado, exposición de fotografías de los sectores en que está dividida la comunidad y otras actividades.




El Cantón El Rosario ha sido dividido a conveniencia de la Parroquia en 3 sectores; el sábado 8 de octubre la actividad principal se vivió en el Templo del Sector 1, donde la comunidad se reunió cantando a la Madre de Dios alabanzas y oraciones; cientos de fieles se congregaron, la imagen de la Patrona fue adornada y se inicio una procesión hacia el Templo del Sector 2, donde se celebró la Santa Misa; afuera, hubo diversidad de platillos típicos para compartir, entre elotes locos, pupusas, papa frita, café, refrescos, pan y tamales; como en toda fiesta no podía faltar la quema de pólvora; dejamos el video de esta actividad.


You need Adobe Flash Player to view this content.




HISTORIA DE LA ADVOCACIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

 



La veneración de la Madre de Dios data desde hace mucho tiempo, se tienen datos que desde la Edad Media se saludaba a la Virgen María con el título de rosa (Rosa mystica), símbolo de alegría. Se adornaban sus imágenes como ahora con una corona o ramo de rosas (en latín medieval Rosarium), expresión de las alabanzas que nacían de un corazón lleno de amor. Quienes no podían recitar los ciento cincuenta salmos del Oficio divino lo sustituían por otras tantas Avemarías, sirviéndose para contarlas de granos enhebrados por decenas o nudos hechos en una cuerda; a la vez, se meditaba la vida de la Virgen y del Señor.



Coro Parroquial


Esta oración del Avemaría, recitada desde siempre en la Iglesia y recomendada frecuentemente por los Papas y Concilios en una forma más breve, adquiere más tarde su forma definitiva al añadírsele la petición por una buena muerte: ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte; en cada situación, ahora, y en el momento supremo de encontrarnos con el Señor. Se estructuran también los misterios, contemplándose así los hechos centrales de la vida de Jesús y de María, como un compendio del año litúrgico y de todo el Evangelio. También se fijó el rezo de las letanías, que son un canto lleno de amor, de alabanzas a Nuestra Señora y de peticiones, de manifestaciones de gozo y de alegría.



Procesión en la carretera hacia Tonacatepeque

 


San Pío V atribuyó la victoria de Lepanto, el 7 de octubre de 1571 con la cual desaparecieron graves amenazas para la fe de los cristianos, a la intercesión de la Santísima Virgen, invocada en Roma y en todo el orbe cristiano por medio del Santo Rosario, y quedó instituida la fiesta que celebramos hoy. Con este motivo, fue añadida a las letanías la invocación Auxilium christianorum (Auxilio de los Cristianos). Desde entonces, esta devoción a la Virgen ha sido constantemente recomendada por los Romanos Pontífices como "plegaria pública y universal frente a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero".



Procesión entrando al Templo del Sector 2

 


Su sucesor, Gregorio XIII, cambió el nombre de su festividad al de Nuestra Señora del Rosario. A causa de la victoria en la batalla de Temesvár en 1716, atribuida por Clemente XI a la imagen, el Papa ordenó que su fiesta se celebrase por la Iglesia universal. León XIII, cuya devoción por esta advocación hizo que fuera apodado como el Papa del Rosario, escribió unas encíclicas referentes al Santo Rosario, consagró el mes de octubre al Rosario e incluyó el título de Reina de Santísimo Rosario en la letanía de la Virgen.



Feligreses al momento de la Santa Misa


El nombre de Rosario, en la lengua castellana, proviene del conjunto de oraciones, a modo de rosas, dedicadas a la Virgen. También como rosas fueron los días de la Virgen: "Rosas blancas y rosas rojas; blancas de serenidad y pureza, rojas de sufrimiento y amor". San Bernardo, aquel enamorado de Santa María, dice que la misma Virgen fue una rosa de nieve y de sangre.




El origen de las letanías se remonta a los primeros siglos del cristianismo. Eran oraciones breves, dialogadas entre los ministros del culto y el pueblo fiel, y tenían un especial carácter de invocación a la misericordia divina. Se rezaban durante la Misa y, más especialmente, en las procesiones. Al principio se dirigían al Señor, pero muy pronto surgieron también las invocaciones a la Virgen y a los santos. Las primicias de las letanías marianas son los elogios llenos de amor de los cristianos a su Madre del Cielo y las expresiones de admiración de los Santos Padres, especialmente en Oriente.




Las que actualmente se rezan en el Rosario comenzaron a cantarse solemnemente en el Santuario de Loreto (de donde procede el nombre de letanía lauretana) hacia el año 1500, pero recogen una tradición antiquísima. Desde allí se extendieron a toda la Iglesia.




La Virgen es Madre de Dios y Madre nuestra, y es éste el título supremo con que la honramos y el fundamento de todos los demás. Por ser Madre de Cristo, Madre del Creador y del Salvador, lo es de la Iglesia, de la divina gracia, es Madre purísima y castísima, intacta, incorrupta, inmaculada, digna de ser amada y de ser admirada.




Como anécdotas, tanto la Virgen de Lourdes en su aparición de 1858 como la de Fátima en 1917 pidieron a sus aparecidos que rezasen el Rosario. Gran parte de los papas del siglo XX fueron muy devotos de esta advocación, y Juan Pablo II manifestó en 1978 que el rosario era su oración preferida.




Felicidades a los habitantes del Cantón El Rosario y a todas aquellas ciudades o comunidades que conmemoran a la Virgen del Rosario, que ella bendiga su tierra y su gente, que les ayude a encontrar la paz, la convivencia y a salir adelante en la búsqueda de un mejor futuro. Vea otras fotos en Facebook!


Fuentes:

  1. Programa de Fiesta Patronal Cantón El Rosario, Roberto Escobar
  2.  www.mariologia.org
  3. Wikipedia

Categorías: Religion, Tradiciones, Historia

Añade un comentario

¡Vaya!

Oops, you forgot something.

¡Vaya!

Las palabras que has introducido no coinciden con el texto. Inténtalo de nuevo.

Already a member? Iniciar sesión

1 Comment

Responder Roberto Escobar
16:40 Eel 10 Ee octubre Ee 2011 
Gracias a Mi Pueblo y su Gente El Salvador por esta gran labor de globalizar las actividades religiosas y culturales de este punto de la aldea global. Saudos a toda la gente de El Rosario Sin Fronteras hasta donde quiera que se encuentren.

Sigan adelante.